• Vaig iniciar aquest camí no gaire convençuda del que anava a fer i què podria aportar en aquest projecte. De fet, us podria dir que fins que no vaig posar els peus a Casa Maín encara no les tenia totes i la incertesa es va apoderar de mi.
    Ara us puc dir que ha estat un dels estius més memorables de tots els estius qu...

    Laia - 2019

    Vaig iniciar aquest camí no gaire convençuda del que anava a fer i què podria aportar en aquest projecte. De fet, us podria dir que fins que no vaig posar els peus a Casa Maín encara no les tenia totes i la incertesa es va apoderar de mi.
    Ara us puc dir que ha estat un dels estius més memorables de tots els estius que he passat.
    Només arribar a la llar i veure la felicitat de les nenes en veure “las nuevas volunatarias”, com venien i et demanaven el nom i la manera com t’abraçaven em va omplir d’una energia espectacular i ja vaig saber que no podia estar a millor lloc que aquí, Casa Maín.
    Durant els 32 dies que ha durat la meva estància, us puc dir que cada minut, cada dia i cada setmana que he passat a la llar ha estat un aprenentatge per mi i una lliçó de vida de com superar els obstacles i seguir endavant malgrat tota la motxilla que tenen les nenes.
    Tenia clar que el meu objectiu no era canviar les vides de les nenes sinó nodrir-les de les coses bones que té la vida, de com veure les coses positives i fer més suportables els seus viscuts.
    No estic del tot convençuda d’haver aconseguit aquest objectiu però sí del que m’han ensenyat les nenes, de la seva vitalitat i de les ganes que tenen de fer les coses bé per tenir el millor dels futurs. Malgrat tot el que han passat, continuen tenint una mirada molt transparent i sincera cap a nosaltres, paraules afectives a cada moment, i gestos i abraçades constants.
    Tenen la mateixa inquietud que qualsevol altre infant de la seva edat. Són curioses, tenen interessos i expectatives de futur admirables. No deixeu mai de somiar nenes! Voluntaris, doneu ales a aquestes nenes perquè siguin el que volen ser!
    No vull deixar de dedicar unes paraules a les germanes que estaven a la llar. La seva feina i dedicació és admirable i va ser un plaer poder compartir moments amb cada una d’elles.
    I tampoc oblidar a mami Gina, la mare de totes les nenes, una persona admirable tant per la seva dedicació amb les nenes i la comunitat com per la seva energia inesgotable. És cert que el seu paper dins la llar és difícil perquè en algunes ocasions ha de fer “el paper de dolenta” però sempre pensant en el futur de les nenes.
    Finalment, a tot aquest cúmul de sensacions, sentiments, admiracions i voluntat es suma el poder haver compartit aquesta experiència amb la meva tieta. De fet, va ser ella qui em va donar l’empenta, les ganes i la força per sumar-me en aquest projecte. Gràcies Neus per haver-ho fet i per haver-ho compartit amb mi.
    Tornaria a Casa Maín? Sens dubte sí, estimar a les nenes és molt fàcil perquè t’ho donen tot, tot i sabent que només estarem un mes. Casa Maín s’ha convertit en part de la meva vida i de la meva família.
    Diuen que un torna als llocs en els quals va ser feliç. Així que ens veiem aviat família Maín !
  • En primer lugar, agradecer a COOPERAND, una de las mejores experiencias de mi vida.
    Después de 6 sesiones de formación, en la quinta nos comunican nuestros lugares de destino, cabe decir, que previamente habíamos hecho una carta a los “reyes magos”, exponiendo nuestras preferencias de los hogares y barrios que habíam...

    Sonia Da Costa - 2019

    En primer lugar, agradecer a COOPERAND, una de las mejores experiencias de mi vida.
    Después de 6 sesiones de formación, en la quinta nos comunican nuestros lugares de destino, cabe decir, que previamente habíamos hecho una carta a los “reyes magos”, exponiendo nuestras preferencias de los hogares y barrios que habíamos conocido en nuestras formaciones. La verdad, Casa Main, no había sido una de mis elecciones, pero en la quinta formación nos informaron de cuál seria nuestro destino y allí estaba Casa Main. En la sexta y última formación, vinieron dos voluntarias que ya habían estado allí y te entran unas ganas de poder estar que no me las quitaba nadie. Volaba el día siguiente 16/07/2019, de causalidad, coincidí con los padrinos de Melisa una niña del hogar “Oscar y Montse”, tengo que decir que ha sido también una suerte y una conexión mágica coincidir con ellos, son geniales.
    Aeropuerto de Barcelona, Madrid y Santa Cruz de la Sierra, solo bajar del avión todo es diferente pero la verdad que las formaciones y los consejos de Carla, Sergio y Carles van muy bien, ya que sabes lo que tienes que hacer en todo momento y cualquier imprevisto, siempre están allí.
    Bueno de esta experiencia me llevo tantas cosas buenas que podría llenar 100 páginas del libro blanco de Cooperand, pero voy a resumir-lo un poco, no sé por dónde empezar, pero empezaré por decir que ha sido una de las mejores experiencias de mi vida, llegue a Casa Main sin expectativas, me deje fluir en todo momento y me iba adaptando a la vida allí con mucha facilidad.
    Las Sords hacen un trabajo espectacular con todas las niñas que cuando llegue eran unas 80 aproximadamente, es una pasada como cinco monjitas cuidan, ayudan y educan a todas esas pequeñas, con paciencia, con amor, con dedicación y límites también. Tengo que nombrar como no a Don Edy, mantenimiento y jardineria; mami Lydia, la cocinera; Deysy asiste en la segunda etapa; Norma la panadera, Rebeca i Gina asisten a las niñas en la primera etapa, entre alguna mami mas que me dejo, así como Narda, la psicóloga del centro. Todas estas personas que hacen que en cuanto pones un pie en Casa Main, te sientas como en casa, literalmente, personas con un corazón enorme que no les cabe dentro del pecho, humildes, con muchas ganas de todo siempre, con una sonrisa en sus caras y con cero quejas, personas que me han enseñado otra manera de ver la vida desde la simplicidad y el cariño y que cada día a día comparten y educan a estas pequeñas y las hacen sentir parte de una gran familia. Porque así es como te sientes en Casa Main como parte de una gran gran gran familia.
    Mis niñas, madre mía como hablar de estas pequeñas supervivientes sin emocionarse, es imposible; son luchadoras, supervivientes, educadas, traviesas, amorosas y cariñosas a mas no poder, la verdad les encanta que vayamos voluntarios a pasar con ellas el tiempo que sea, porque nosotros les aportamos un soplo de aire diferente dentro de nuestras posibilidades y ellas son como esponjas lo absorben todo, te lo ponen muy fácil ellas son todo amor, cada momento en Casa Main saca lo mejor de ti, la creatividad, la energía, la fuerza, la risa, el amor incondicional… también el enfado i los límites de vez en cuando.
    Quería comentar lo importante que es para todas niñas sus madrinas y padrinos; no paran de preguntar si os conocemos; se sienten super contentas y muy felices de pertenecer a vuestras familias, van con vuestra foto para ver si sabemos quién sois y se emocionan cuando nos cuentan que sus madrinas y padrinos, que son de Andorra, que tienen hijos, que les mandáis cartas y os quieren y estáis presentes en sus vidas muchísimo, tenia que comentarlo, porque sorprende, después de ver lo importante que son los padrinos en todo esto yo también tenía que pertenecer a esta gran familia COOPERAND y pedí ser la madrina de una niña de 14 años preciosa que no tenia madrina, Wendy, así es como ha llegado a nuestra familia, una bendición.
    Comentar que gracias a esta experiencia he descubierto que tengo un corazón que se puede hacer enorme por instantes, cuando llegue a Casa Main tenía a dos personitas muy importantes en mi corazón, mis dos hijas, ahora tengo a ochenta i dos niñas aquí dentro y también a mi familia COOPERAND, las voluntarias con las que hicimos la formación, Carla, Sergio i Carles, Oscar y Montse mis compañeros de batalla, y a una Sònia mucho más feliz y humana, que mas se puede pedir?. Nada.
    Quiero dar las gracias a todas las personas que han hecho posible mi voluntariado y a todas mis niñas porque solo con pensar en ellas, me erizan la piel y me tiembla la voz de emoción y eso es fantástico.
    Me gustaría animar a todo el que pueda, a hacer un voluntariado, ya que es una de las mejores experiencias que se pueden vivir en esta vida.

    Gracias, gracias, gracias.
  • Mi experiencia en el Plan 3000 desde el minuto uno fue impresionante. En mi primer contacto, tanto con los niños, como con los responsables y todos los padres o adultos, ya pude notar la gran hospitalidad de los Cruceños. No me costó ni un día sentirme integrada y acogida como en casa.

    Los días en el Plan eran muy i...

    Laura Durán - 2019

    Mi experiencia en el Plan 3000 desde el minuto uno fue impresionante. En mi primer contacto, tanto con los niños, como con los responsables y todos los padres o adultos, ya pude notar la gran hospitalidad de los Cruceños. No me costó ni un día sentirme integrada y acogida como en casa.

    Los días en el Plan eran muy intensos. Por las mañanas, hacíamos apoyo escolar a los niños, ayudando a la profesora del curso, en mi caso, con los alumnos de tercero de primaria (8 años). Después de comer y descansar un poco, dábamos apoyo escolar a los niños con más dificultades de aprendizaje tanto del colegio como del barrio. Cuando terminábamos el repaso, nos reuníamos en la cancha del colegio, que servia de parque del barrio ya que estaba abierto al público tal y como quería el Padre Vicente. Por lo tanto, intentábamos tener juegos preparados mas o menos para todas las edades para poder así atraer tanto a niños como jóvenes o adultos para hacerles pasar un rato agradable.

    En nuestros ratitos libres, con los otros voluntarios, preparábamos diferentes actividades para llevar a cabo los fines de semana o por las tardes. Los mismos niños y jóvenes nos pedían actividades también. Pudimos llevar a cabo bastantes actividades como un torneo de fútbol, torneo de ajedrez, taller de cocina, noche de talentos, batallas de rap con los jóvenes... e incluso realizamos una salida con algunos niños a las Lomas de Arena (una especie de dunas) donde tanto ellos como nosotros nos lo pasamos genial. La gente del barrio nos invitaba a sus reuniones, fiestas o simplemente a conocer sus familias como si fuéramos uno más, cosa que nos hacia sentir muy integrados en la comunidad.

    Pero no todo ha sido un camino de rosas, puedo decir que algunas historias y vivencias fueron duras emocionalmente y me han hecho reflexionar sobre muchos aspectos de la vida que no había pensado antes. Había problemas o situaciones difíciles en las que sentías impotencia por no poder ayudar más. El hecho de compartir abiertamente estos sentimientos e historias con los otros voluntarios o gente con la que gané confianza fue clave para que éstas fueran un poquito más llevaderas. Al estar tan integrados en su comunidad, la despedida también fue algo bastante duro ya que dejas ahi a gente maravillosa que costará olvidar.

    En definitiva, creo que el simple hecho de estar acompañando a la gente del barrio en su día a día, aunque sea por poco tiempo (en mi caso 48 días) y ayudando en todo lo posible es algo positivo y deja una huella muy grande en mí (y espero que en alguno de ellos). La felicidad que transmiten día a día a pesar de los problemas económicos o sociales que sufren, o el hecho de compartir todo lo que tengan aunque sea nada, es un punto que deberíamos reflexionar todos. Por todo lo dicho, y por todo lo que no puedo mencionar ya que podría escribir una novela, ha sido una experiencia increíble e inolvidable que espero repetir pronto. :)
  • La valoració que faig del voluntariat és, sense cap dubte, positiva. És una experiència que recordaré per tota la meva vida.

    Sent del tot sincera, després de les formacions i de saber que em tocava anar al Plan3000 no les tenia totes, per les coses que ens havien explicat era inevitable anar amb cert respecte i amb ...

    Andrea Canturri - 2019

    La valoració que faig del voluntariat és, sense cap dubte, positiva. És una experiència que recordaré per tota la meva vida.

    Sent del tot sincera, després de les formacions i de saber que em tocava anar al Plan3000 no les tenia totes, per les coses que ens havien explicat era inevitable anar amb cert respecte i amb molts dubtes. Dubtava de si em podria adaptar bé, si connectaria amb els nens, si seria capaç d’ajudar-los, etc. Vaig intentar fer plans mentalment per preparar-me, però res va ser com havia pensat.
    El que vull destacar per sobre de tot és l’amor i l’afecte que et demostren els nens. Quan et veuen t’abracen, encara que no et coneguin, després ja pregunten el teu nom i tota la informació que els interessa. Però això realment em va sobtar, l’abraçada que et fan des de bon principi. I aquest afecte no és només de part dels nens, tota la gent del barri et fa sentir com a casa. El que tenen, t’ho donen.
    El que al principi em feia més por del Plan, i que al final és el que més enriqueix, és el fet que no només et toca estar amb nens, estàs amb els nens, amb joves i amb adults. No estàs en un Hogar, és un barri, i has de fer vida de barri.

    Als matins estàvem en una classe, ajudant la professora. Al final no només ajudes amb la part més acadèmica, el fet d’estar un mes amb una classe permet que els nens agafin confiança i et demanen ajuda amb temes de caràcter més personal. A les tardes estàvem a la biblioteca donant suport a aquells que més ho necessitaven. Em va encantar poder fer tanta pinya amb el grup de classe. Al final vivia les coses amb la mateixa intensitat que ells, em preocupava quan tenien un examen, m’alegrava quan m’explicaven històries dels primers enamoraments i em vaig emocionar a l’hora d’haver-los de dir adéu.
    Les nits a la cancha permetien interactuar amb els joves i els adults, a part d’amb els nens. Em va sorprendre gratament la confiança que dipositaven alguns pares a l’explicar-nos les dificultats que tenien els seus fills, en demanar-nos ajuda i consell. I em van fascinar els vespres amb els joves. El fet de ser nois i noies d’edats similars a la meva em va permetre establir una relació molt propera i diferent de la que podia establir amb els nens i nenes més petits. Ells em van fer veure la vida a través dels seus ulls i de les seves experiències. Em van ensenyar la seva manera de pensar, ben diferent de la que tenim aquí.

    Si he de resumir aquesta experiència és a partir de dues idees. La primera és la intensitat amb la qual es viu allà. Només vaig estar un mes al Plan. Un mes que passa volant, però que quan s’acaba marxes amb la sensació que allò ja era casa teva. I tot i la rapidesa amb la qual passen, aquelles 4 setmanes tan intenses semblen més llargues, més viscudes. L’altra idea, i la que més recordaré, és tot l’amor que t’arriba a donar la gent del barri. L’impacte que tenen els nens, els joves i els adults en tu és immens, és una cosa que no pots ni imaginar. No oblidaré els somriures, les rialles, les històries, les abraçades, les paraules i les vivències d’aquell mes. Tinc una cosa clara, si puc, tornaré.
  • La valoración que hago de estas semanas en el Plan 3000 es muy positiva.
    Desde el primer segundo en el que volví a pisar el Barrio, sentí el afecto y la cercanía de su gente. Esas sensaciones duraron hasta el último momento.
    Las mañanas consistían en dar apoyo escolar en un curso de primaria; las tardes en ayudar a l...

    Carles González - 2019

    La valoración que hago de estas semanas en el Plan 3000 es muy positiva.
    Desde el primer segundo en el que volví a pisar el Barrio, sentí el afecto y la cercanía de su gente. Esas sensaciones duraron hasta el último momento.
    Las mañanas consistían en dar apoyo escolar en un curso de primaria; las tardes en ayudar a los alumnos de la escuela o del barrio con sus tareas; y por las noches en estar en la “cancha” con l@s chic@s, jugando y charlando. Los fines de semana daban más margen a poder organizar actividades. En este tiempo, junto con mis compañeras voluntarias, pudimos organizar diferentes actividades: cocina, futbol, carrera de obstáculos, batalla de rap, noche de talentos, torneo de ajedrez… y aunque la participación no siempre fue la esperada ya que las fechas coincidían con otros compromisos de la escuela y de l@s chic@s, l@s que participaron lo pasaron muy bien y fue bonito poder compartir esos momentos con ell@s.
    Aunque el paisaje del Plan no haya cambiado a lo largo de las cinco semanas, no ha habido un día igual a otro. Cada día ha sido diferente: nuevas anécdotas, nuevas conversaciones, nuevas sensaciones, nuevas caras… y eso es lo que lo hace tan enriquecedor. En definitiva, cada día uno se llena de nuevas experiencias y aprendizajes.
    Me ha encantado poder repetir la experiencia dando apoyo a la clase en la que ya estuve el año pasado, ver cómo han crecido l@s niñ@s y cómo han ido aprendiendo. Me ha encantado volver a reencontrarme con los adolescentes y jóvenes que conocí el año pasado. Me ha encantado interactuar con los padres. Me ha encantado conocer a más gente este año. Me ha encantado poder convivir con todos ellos, una vez más.
    No deja de sorprenderme la amabilidad, el trato, la predisposición, la hospitalidad y la generosidad de todas las personas con las que he tenido relación a lo largo de estas cinco semanas y media, tanto por parte de los niños, como de los adolescentes, de los jóvenes y de los adultos, sin importar desde cuándo te conocían. Al igual que me parece increíble que estén tan agradecidos con nosotros por ir allá cuando pienso que, el que tiene que darles las gracias, soy yo.
    Una vez más, la despedida y la vuelta a origen ha sido lo más difícil de la experiencia. Las emociones, las relaciones y el día a día en general, son tan intensos que cuesta olvidarlos fácilmente. Uno sigue teniendo la mente allá, aunque el escenario sea diferente.
    No sé si mi estancia ha dejado huella, pero sí sé lo importante que es acompañar: escuchando y estando presente. También sé, que ellos, sin darse cuenta, han dejado huella en mí.
    A pesar de tener realidades diferentes, las carencias y las diferencias Norte-Sud, la sensación que tengo es que ellos disfrutan más de la vida y, además, lo comparten todo y más. Nos queda mucho por aprender.
    Por todo esto, no puedo estar más que agradecido por haber vivido esta experiencia y haberla compartido con todas las personas con las que he estado.
  • Com valoro la meva experiència a Casa Main? Positivament! No podria ser de cap altra manera.
    Fer un voluntariat era una idea que ja feia temps que em voltava pel cap però no trobava el moment, ja que era difícil conciliar la logística familiar (les filles petites i la mare gran) amb el meu desig. Aquest estiu 2019 f...

    Neus Morell - 2019

    Com valoro la meva experiència a Casa Main? Positivament! No podria ser de cap altra manera.
    Fer un voluntariat era una idea que ja feia temps que em voltava pel cap però no trobava el moment, ja que era difícil conciliar la logística familiar (les filles petites i la mare gran) amb el meu desig. Aquest estiu 2019 finalment he pogut dur a terme el meu somni. A més he tingut la sort de poder-lo fer amb la meva neboda.
    Han estat 32 dies molt intensos, 32 dies que m'han fet veure que, tot i viure en el suposat "primer món", no sabem valorar allò que tenim. Tot i que en les formacions ens havien explicat allò que trobaríem en el nostre destí el xoc ha estat, almenys per a mi, important. La meva manera de fer, de pensar, d'actuar, de tractar els problemes està clar que ja no serà la mateixa. Conviure amb la "gran família" de Casa Main ha estat una sort i m'ha fet créixer com a persona.
    Al llarg d'aquests 32 dies he fet una mica de tot: ajudar a la cuina a Mami Lidia (la "super cuinera" del hogar), vigilar que les nenes fessin els seus "oficios" (escombrar, fregar, rentar la roba a mà, ...), ajudar a les petites a fer els deures, revisar, i reforçar, els continguts de ciències (sobretot els de mates) amb les grans, assistir a activitats escolars (balls tradicionals, desfilades el dia de la pàtria, ...), fer tasques de treballs manuals amb la Gina (la "mama" de totes les nenes i una persona extraordinària), sor Anahy i les nenes tot revisant les parts d'una flor, ....
    En resum, han estat 32 dies molt intensos però de ben segur que seran 32 dies que no oblidaré mai! Ni tampoc oblidaré els riures amb les nenes, ni les seves abraçades, ni les paraules d'agraïment de les sores en el moment del comiat (comiat molt dur emocionalment parlant).
    No sé si els hi hauré aportat alguna cosa però del que sí estic segura és que tornaré a Casa Main!
  • Hola sóc l’Ari i el meu pas pel Plan 3000, a Santa Cruz de la Sierra, es pot definir amb la paraula INTENS.

    Vaig estar durant el mes d’agost, vivint i compartint el seu entorn, els seus costums, les seves dificultats o les seves alegries. Va ser intens perquè la immersió és total. Pràcticament tot el dia estàvem allà...

    Ariadna Burrieza - 2019

    Hola sóc l’Ari i el meu pas pel Plan 3000, a Santa Cruz de la Sierra, es pot definir amb la paraula INTENS.

    Vaig estar durant el mes d’agost, vivint i compartint el seu entorn, els seus costums, les seves dificultats o les seves alegries. Va ser intens perquè la immersió és total. Pràcticament tot el dia estàvem allà, amb infants, joves i les seves famílies. Compartíem diferents espais i situacions amb ells, cosa que facilitava totalment, el vincle tan especial que es crea estan allà. En fer vincle i posar nom i una cara a les mil històries que ens explicaven, tant boniques com difícils, et senties part del seu món.

    Als matins estava a les aules de 5è (10 anys) i prekinder (4 anys) fent suport, a la tarda amb alumnes de diverses edats fent reforç escolar i al vespre dinamitzant activitats esportives i lúdiques també amb infants i joves. Els caps de setmana fèiem més vida de barri i realitzàvem activitats al Plan o anàvem d’excursió, assistíem a festes i reunions de la comunitat o compartíem moments amb les famílies. I així vaig viure un mes amb ells.

    Però per mi, també ha sigut molt important la relació amb la resta de voluntaris estan allà. Perquè aquell caliu, el bon rotllo i el clima que es va crear, va donar pas a un espai de diàleg i comprensió on reflexionàvem plegats sobre com havia anat el dia, compartin històries i sentiments.

    Crec que el que més m’ha calat i m’ha fet reflexionar sobre les persones que he conegut al Plan, és la capacitat que tenen per ser feliços. Ho agraeixen tot i gaudeixen a cada moment. Persones sense gaires recursos que t’obren casa seva i el seu món, que t’ho donen tot, tot el que ells tenen... i això, per mi val més que qualsevol altra cosa. Malauradament, encara el «primer món» ha d’aprendre a valorar el que té i no només em refereixo a l’aspecte material, sinó a la capacitat de gaudir de la vida amb la realitat que ens toca.

    Van haver-hi situacions molt divertides, situacions boniques, situacions difícils, situacions estressants...Però no canvio cap d’elles. Totes han sigut les necessàries per fer-me sentir que la meva aportació, a vegades com una gota d’aigua a l’oceà, ha sigut el millor que he pogut fer. No tinc clar si la meva implicació ha sigut important per algú, però el que sí que sé, és que aquesta experiència no l’oblidaré mai.

    En resum, el meu pas per Bolívia i pel Plan 3000 ha sigut meravellós, un regal d’experiència en tots els sentits.

    N’estic segura que tornaré a veure’ls en una altra ocasió!

    Ari
  • Antes de nada quiero expresar mi agradecimiento a Cooperand por su obra y gestiones y a la comunidad salesiana de Casa Maín por haberme abierto las puertas y dejado compartir su vida de familia.

    Han sido unos días con unas vivencias que nunca olvidaré, que me han impactado y han llegado a lo más hondo de mi ser.

    Uno ...

    Elena Martinez Castro - 2019

    Antes de nada quiero expresar mi agradecimiento a Cooperand por su obra y gestiones y a la comunidad salesiana de Casa Maín por haberme abierto las puertas y dejado compartir su vida de familia.

    Han sido unos días con unas vivencias que nunca olvidaré, que me han impactado y han llegado a lo más hondo de mi ser.

    Uno de los hechos que más me sorprendió fueron las risas, risas continuas de las niñas, con la boca abierta, moviendo cara y cuerpo que hablaban de una felicidad presente y no de su pasado tumultuoso.

    Y otro hecho asimismo sorprendente para mí fue la disciplina y la sensación de orden que se vivía en la Casa. Creo que son valores necesarios para vivir en sociedad y más dentro de una comunidad con tan escasos medios humanos. Un aprendizaje valioso para un futuro y un presente.

    Un valor añadido fue poder compartir la experiencia con mi hija. Creo que fuimos un ejemplo de cariño y complicidad que pudieron valorar positivamente las niñas. Además, a nivel personal fue un refuerzo tanto desde el punto de vista emocional como un puntal en las gestiones que llevamos a cabo.

    Mi labor principal consistió en implicarme en el mundo sanitario e intentar ofrecer ayuda aprovechando mi condición de médico. Interactué con la médico gubernamental que generosamente me explicó el funcionamiento del sistema sanitario. Otros miembros implicados fueron las psicólogas de Cooperand y gubernamental, la asistente social, Gina que es la secretaria de la comunidad y las sores del centro con Sor Rosario en cabeza.

    Gracias a esta situación tuve acceso directo a las niñas con largos momentos de intimidad que fue de lo más gratificante de mi estancia.

    A pesar de lo breve de la estancia me sentí rápidamente integrada en el hogar y recuerdo con especial cariño los juegos nocturnos, las charlas camino de la iglesia, los “puedo hablar un ratito con usted”, las coreografías…. disfrutando de cada momento con las chicas y de ellas.

    Estoy muy contenta de esta vivencia que me ha aportado momentos muy bonitos y grandes conocimientos para seguir aplicando cada día. Y, dentro del ámbito sanitario, deseo que las acciones emprendidas puedan irse ejecutando y puedan ser un punto de partida para nuevas iniciativas.
  • Tot i estar poques setmanes a l'Hogar Casa Maín ha estat una experiència molt maca en gran part perquè he pogut compartir-la amb a meva mare i també per coincidir amb unes altres voluntàries de Cooperand, la Neus i la Laia.

    La Sor Rosario ens va acollir fantàsticament des del primer moment i vam començar la nostra ta...

    Claudia Huertas - 2019

    Tot i estar poques setmanes a l'Hogar Casa Maín ha estat una experiència molt maca en gran part perquè he pogut compartir-la amb a meva mare i també per coincidir amb unes altres voluntàries de Cooperand, la Neus i la Laia.

    La Sor Rosario ens va acollir fantàsticament des del primer moment i vam començar la nostra tasca amb les nenes.

    Una gran part de les meves tasques es van centrar en l'acompanyament de les noies a l'escola en diferents moments del dia, i tmbñe a les més petites a la guardería on també vam impartir un parell de classes d'anglés.

    Mentre unes estaven l'escola feiem repàs escolar escolar amb les que podiem, i a la tarda després del descans de dinar el mateix.

    Jo vaig disfrutar especialment els moments de "recreo" amb grans i petites, que solía anar de les 19:30 a les 20:30 més o menys, Tot i que era el momento del dia on estava més cansada perquè feiem jornades llargues desde les 07:00, va ser mot maco compartir amb elles partits de futbol, cantar, ballar o xerrar amb elles quan ja estaven més relaxades.

    M'emporto molts moments bonics i aprenentatges, no sabria triar-ne un. Tinc al cap el cas de la M, una noia que feia poc que havia entrat al centre i vaig poder veure la seva evolució.

    Com els vaig dir a les nenes no les oblidaré mai.
  • EN UNA PALABRA: INTENSO
    Risas, lagrimas, amor, rabia, precariedad, abundancia... En el Plan 3000 todo son contrastes y todos ellos se viven y se sienten con intensidad. Un niño de 4 años al que el abandono de sus padres le provoca inseguridad. Una niña que se siente orgullosa de lo trabajadora que es su madre. Una ...

    Rut Escoda Sánchez - 2018

    EN UNA PALABRA: INTENSO
    Risas, lagrimas, amor, rabia, precariedad, abundancia... En el Plan 3000 todo son contrastes y todos ellos se viven y se sienten con intensidad. Un niño de 4 años al que el abandono de sus padres le provoca inseguridad. Una niña que se siente orgullosa de lo trabajadora que es su madre. Una familia a la que le cuesta llegar a final de mes. Una familia que le da cada día 4bs a su hijo para chucherías. 8 hermanos a cargo de su padre. 7 a cargo de su madre. El amor entre hermanos. El miedo al hermano borracho. Las ganas de aprender. El miedo a equivocarse.
    La verdad es que no sé muy bien como explicar y definir la experiencia de este año. Es una suma de elementos muy distintos. Cuando uno está en el destino, se adapta a lo que ve y vive e intenta aportar lo que puede. Este año con los vecinos del Plan 3000 hemos salido de excursión, hemos realizado soporte escolar, hemos jugado, bailado, echo ioga, pintado, filmado un stop-motion y cocinado. Y lo más importante: estrechado lazos entre los miembros de algunas de las familias más necesitadas.
    El echo de pasar 3 meses enteros, 7 días a la semana, 24h al día en el Plan 3000, me ha permitido conocer a su gente de una manera muy próxima y ver que aunque tengamos contextos tan diferentes somos personas con unas mismas necesidades e inquietudes. La necesidad de socializar, de sentirse aceptado en un grupo de amigos, de sentir el amor de unos padres... La inquietud, los nervios y la emoción de poder realizar estudios superiores, la necesidad de aprender, de crear, dibujar, reír, jugar ...
    Han sido unos meses muy intensos en los que he vivido de todo. Vivir en el Plan 3000 y compartir con su gente ha sido la experiencia (que yo recuerde) más intensa de mi vida. Me ha enseñado mis cualidades y mis defectos. Me ha puesto a prueba en algunos momentos y me he sentido con una súper energía en todos ellos. Me he sentido muy a gusto y feliz. La gente del barrio es muy acogedora y los niños y niñas son increíbles. Viven con alegría a pesar de toda la pena que guardan en el corazón.
    Des de aquí quiero expresar mi más gran agradecimiento al Padre Vicente, un hombre admirable que ha dedicado toda su vida a ayudar a la gente que más lo necesitaba. Un hombre que ha estado presente durante todo mi voluntariado y que transmite su inmensa bondad con solo una mirada. Y por supuesto a Carla y Sergio, que han hecho posible una vez más, esta experiencia tan enriquecedora (a mi parecer, más aún que las anteriores) y que han estado allí y me han apoyado en los momentos más delicados de mi voluntariado. Porque, definitivamente aunque vayamos a hacer el voluntariado con unas enormes ganas de dar, siempre, siempre recibimos más de lo que ofrecemos.
  • Viatjar a Bolívia i poder fer aquest voluntariat, pot semblar una bogeria, sobretot per les nostres famílies. És un lloc que està molt lluny i que no coneixem, i per això mateix hi hem d'anar, perquè quan viatges i coneixes altres llocs veus el món d'una altra manera, això t'emplena de coneixements i et converteix e...

    Vanessa Canelas Amorim

    Viatjar a Bolívia i poder fer aquest voluntariat, pot semblar una bogeria, sobretot per les nostres famílies. És un lloc que està molt lluny i que no coneixem, i per això mateix hi hem d'anar, perquè quan viatges i coneixes altres llocs veus el món d'una altra manera, això t'emplena de coneixements i et converteix en millor persona, sobretot després de fer un voluntariat, la vida ja no la veus de la mateixa manera. A mi ara em passa que quan m'aixeco sempre penso que afortunada que sóc i que poc que ho agraeixo.
    Les nenes d'Hogar Casa Maín, tenien la roba justa, algunes joguines, i un passat i present molt durs, però això no les bloqueja elles segueixen lluitant, jugant i somrient. El més impactant és el xoc cultural, ja que Bolívia és completament diferent, d'ençà que surts de
    l'avió t'adones, els carrers, la gent, l'aire, la temperatura, la religió, ... Però no és una cosa dolenta, és increïble, és com si estiguessin en una pel·lícula. Jo no m'ho acabava de creure, és com si per mi no fos del tot real, crec que eren massa emocions juntes, però he de dir que durant tot el mes el sentiment que més es repetia era felicitat i amor, amor per aquestes nenes que t'abrasaven, i amb només un riure el dia ja és perfecte. Jugar amb elles i poder donar-los aquest afecte que necessiten és la cosa més increïble que he fet.
    Com bé ens diuen a les formacions, per fer aquest voluntariat has d'estar mentalment molt preparat, perquè escoltes històries que les mateixes nenes t'expliquen i això et trenca el cor per dins però per fora has de ser forta perquè si plores, no podràs ajudar a aquesta nena, per mi no va ser difícil afrontar tot això, crec sobretot gràcies a les formacions que fem a Andorra que ens preparen i també gràcies a les nenes perquè elles són tan fortes que simplement tu no pots no ser-ho, elles et donen la força que a tu et falta.
    I si en llegir això ús plantegeu potser fer aquest voluntariat, doncs pensa-ho bé perquè és una experiència increïble i que m'encetaria repetir més vegades a la meva vida, però no és fàcil, així que preguntat perquè vull fer aquest voluntariat? Si la teva resposta és ajudar i conèixer un altre punt de vista i poder créixer com a persona o alguna cosa semblant, doncs no t'ho pensis més. Però si la teva resposta és perquè vols allunyar-te dels teus problemes o perquè vols conèixer Bolívia, no és la bona resposta, el voluntariat és per pensar en els altres abans que en tu, és per ajudar a qui més ho necessita de la manera que puguis. I sí, potser no és el que acabes fet perquè per molt que vulguis ajudar no pots canviar res i això frustra molt, però les coses que aconsegueixes encara que petites són molt importants, com que la nena que mai s'obra t'expliqui el seu passat o que una nena que quasi mai parla ni abraça, de sobte vingui i et faci una abraçada et provoca un sentiment tan inexplicable. I el millor de tot és que t'ho vas a Bolívia per ajudar-les i al final són elles les que t'acaben ajudant i canviant per dins. Tornes i aquesta experiència t'ha canviat.
  • Mi experiencia en Plan 3000 me ha permitido conocer una realidad diferente a la realidad que ya conocía de los Hogares. Así como en los Hogares los chicos no viven con sus familias y sus experiencias son pasadas (aunque siguen teniendo un peso importante en su presente), estar en Plan 3000 hace que vivas el día a dí...

    Carles González Espino - 2018

    Mi experiencia en Plan 3000 me ha permitido conocer una realidad diferente a la realidad que ya conocía de los Hogares. Así como en los Hogares los chicos no viven con sus familias y sus experiencias son pasadas (aunque siguen teniendo un peso importante en su presente), estar en Plan 3000 hace que vivas el día a día de su gente, tanto lo bueno como lo más duro.
    Desde el primer momento se siente el cariño de las chicas y los chicos, los profesores, las familias y la gente de la escuela y del Barrio que te hacen sentir partícipes de su día a día, como si fueses uno más, haciendo que todo sea mucho más fácil.
    En Plan 3000, a pesar de seguir una rutina, cada día era diferente. Las mañanas ayudaba a la profesora Jenny en la clase de 1o de primaria con sus 36 alumnos. Allá pude conocer el día a día de los maestros y ver lo difícil que es poder atender las necesidades de todos los alumnos. Por las tardes dábamos apoyo escolar a los alumnos con más dificultades junto con mis compañeros Leire y Javier. Y por las noches, hacíamos actividades en la cancha para los chicos de la escuela y del Barrio o simplemente nos quedábamos charlando con ellos. Nos quedamos sorprendidos por la participación y entusiasmo de los chicos con alguna de las actividades que pudimos realizar para sacarlos de su monotonía.
    Para mí, una de las cosas más difíciles de asimilar ha sido la frustración de querer ayudar y no poder hacer más. Aún y así, sigo pensando que vale la pena hacer lo que uno puede durante el tiempo que está allá e intentar hacer un cambio, por pequeño que sea, evitando crear una dependencia y empoderando a la otra persona. Pienso que, a pesar de ello, el hecho de estar allá hace que los chicos y chicas vean que alguien que no conocen se preocupa por ellos, los anima y les permite ver una manera de hacer diferente, rompiendo con algunas ideas que tienen preconcebidas sobre las personas. Sigo reafirmando la suerte que tenemos por haber nacido donde lo hemos hecho y cómo esto condiciona nuestras vidas. Situaciones para las que aquí encontraríamos una posible solución, allá es totalmente diferente y muchas veces no queda más resignarse y esperar que pase algo o alguien tome decisiones que cambien las cosas.
    No obstante, opino que vale la pena vivir esos momentos y esa mezcla de emociones, aunque sea una vez en la vida. Todo esto forma parte del choque cultural del que tanto nos han hablado y al que uno no acaba de acostumbrarse.
    Para acabar, decir que estoy totalmente agradecido a todas las personas con las que he convivido y pasado momentos a lo largo de estas semanas por todo lo que me han aportado y enseñado sin darse cuenta. También, al acompañamiento que hemos tenido por parte del Padre Vicente, de Jose Luis y la Hermana Lorenza. Además, me ha gustado poder volver a ver a los chicos de otros años en el Encuentro de Hogares y ver cómo están creciendo y cómo avanzan con sus vidas.
    Una vez más, una experiencia muy especial que no olvidaré.
  • MI voluntariado a nivel personal lo calificaría como espectacular, con la mirada puesta en poder volver a colaborar con la que considero mi casa.
    La impotencia inicial fue desapareciendo con pequeñas acciones que espero como mínimo hayan hecho un poco más felices a los chicos del Plan 3000.
    Muchas gracias por la oport...

    Javier Morales Barbero - 2018

    MI voluntariado a nivel personal lo calificaría como espectacular, con la mirada puesta en poder volver a colaborar con la que considero mi casa.
    La impotencia inicial fue desapareciendo con pequeñas acciones que espero como mínimo hayan hecho un poco más felices a los chicos del Plan 3000.
    Muchas gracias por la oportunidad!!!
  • Este verano 2018 lo voy a recordar para siempre. He estado un mes como voluntaria en Hogar Casa Main. En primer lugar, tengo que decir que gracias a las formaciones tienes una guia antes de ir, pero el choque cultural es muy grande. Para mi este mes ha significado mucho, te das cuenta de las comodidades y la gran su...

    Laura Boscà Rozas, 2018

    Este verano 2018 lo voy a recordar para siempre. He estado un mes como voluntaria en Hogar Casa Main. En primer lugar, tengo que decir que gracias a las formaciones tienes una guia antes de ir, pero el choque cultural es muy grande. Para mi este mes ha significado mucho, te das cuenta de las comodidades y la gran suerte que tienes en tu país, como tener una familia y amigos que te quieran. También, entendí que las niñas en realidad lo único que piden a gritos es cariño y amor por todo lo que han pasado. Sinceramente, no pensé que la religión era tan importante y al principio me costó un poco adaptarme a esto, pero pasan los dias y entiendes que para ellos la religión es una forma de vivir.
    Las niñas me han cambiado completamente, la forma de ser y sobretodo plantearse la vida de otra forma.
    Si tengo que decir algo negativo, es la poca flexibilidad por parte de las monjas respeto hacer alguna actividad con las niñas, supongo que sera por el horario tan limitado que tienen en el dia a dia.
    Una experiencia, que creo que al menos una vez en la vida todo el mundo tendría que hacerla. Cambias de mentalidad y vuelves que eres otra persona. Y sobretodo entendemos que la felicidad reside en los pequeños momentos y detalles, esto es algo que las niñas me enseñaron. Las echo mucho de menos , el poder llevarlas a la escuela, hacer tarea con ellas, merendar, hacer juegos o el rosario. Las quiero mucho a mis pequeñas pollitos.
    Estoy segurisima que volveré pronto y estoy deseándolo con muchas ganas.
    Muchas gracias Cooperand por esta oportunidad!
  • Evaluación del voluntariado
    El verano 2017 quedará grabado siempre en mi memoría y lo recordaré como uno de mis mejores veranos.
    Ha sido muy gratificante para mi haber podido participar como voluntaria de Cooperand en el Hogar Casa Maín de Santa Cruz de la Sierra. He podido realizar un gran deseo que desde hace tiempo...

    Miren Itxaso Sanz Fernández, 2017

    Evaluación del voluntariado
    El verano 2017 quedará grabado siempre en mi memoría y lo recordaré como uno de mis mejores veranos.
    Ha sido muy gratificante para mi haber podido participar como voluntaria de Cooperand en el Hogar Casa Maín de Santa Cruz de la Sierra. He podido realizar un gran deseo que desde hace tiempo quería llevar a cabo y que gracias a Carla (compañera de trabajo) y a la formación que recibí por parte de Cooperand ha sido posible. Las expectativas que tenía antes de marchar a Bolivia sean realizado. Efectivamente el choque cultural ha sido brutal. Para los que vivimos en Europa es muy difícil observar y asimilar ciertos aspectos del dia a dia de mucha gente que vive en Bolivia. Es difícil entender porqué hay tanta miseria cuando el país tiene tantos recursos naturales, porqué el nivel educativo es tan bajo, porqué la situación de tantas mujeres es tan miserable....Porqué hay tantos niños de la calle, abandonados y sin familia y expuestos a las innombrables desgracias que puedan existir. Esta situación la he podido observar a través de mis ojos y a través de mi experiencia en Casa Maín donde viven 89 chicas que reciben cariño y apoyo de unas hermanas que las miman, las aman, les dan una escolaridad y las acompañan para que un día puedan ser grandes personas y unas chicas autónomas con un oficio digno. He vivido un mes muy intenso con todas ellas y debo agradecerles que desde el primer día me he sentido como en casa. He recibo mucho cariño y grandes abrazos que echo mucho de menos cada día que pasa. Me han permitido entrar en sus vidas, tan solo muy corta vida para las más pequeñitas, compartiendo conmigo algunas penas y momentos vividos muy duros... pero también me han hecho reír mucho, he compartido sus juegos, sus tradiciones, sus leyendas, sus coreografías, sus sueños....He vivido unos momentos únicos que sin duda nunca olvidaré, grandes sonrisas, miradas cómplices, voces y palabras mágicas...emergen constantemente en mi cabeza. Es muy difícil contener mi emoción cuando me acuerdo de ellas! ¿Qué aspectos menos positivos destacaría de esta gran experiencia? Serian todos los relacionados con esa "impotencia y rabia" que siente uno cuando es observador de todo lo que pasa en ese país y uno no puede hacer gran cosa para cambiar las vidas de estos niños. Lamentar que practicamente sean las instituciones religiosas las que realmente aportan un hogar y cariño a algunos chicos y chicas, pero no es el caso para todos ellos (en Santa Cruz, unos 30 de los 130 hogares).
    ¿Cómo mejorar este tipo de experiencia? Por ejemplo, el hecho que en algunos momentos el voluntario tiene la necesidad de encontrarse y compartir con otros voluntarios que están en otros hogares, las experiencias que estan viviendo. En cuanto a las tareas que nos asignan los responsables de los hogares, podría ser más interesante organizar y pensarlas de manera conjunta con el fin de aprovechar nuestra presencia para "dar un aire fresco" al día a día de los jóvenes (puedo entender que sea más cómodo no romper con la rutina marcada). En mi caso, he regresado con la sensación de haber aportado muy poco y haber recibido mucho!. Propondría la posibilidad de conocer con más antelación el destino de cada voluntario y concretar con anticipo unas acciones más concretas para poder realizar allí (talleres, proyecto, estudio...) teniendo en cuenta la opinión y el respaldo de los responsables de cada hogar. Incluso poder mantener un contacto por correo/videoconferencia con los responsables de allí antes de marchar y preparar nuestra estancia de la manera más enriquecedora para todos.

    ¡Gracias Cooperand por haberme dado esta gran oportunidad!
  • Evaluación del voluntariado
    SUPERACIÓN !!!
    Durante la formación que realizamos antes de volar hacia Bolivia, des de Cooperand se nos habla del choque cultural que tenemos al conocer la manera de hacer de allí. Este es el segundo año que voy a Bolivia y por extraño que pueda parecer mi choque ha sido más fuerte que...

    Rut Escoda Sánchez, 2017

    Evaluación del voluntariado
    SUPERACIÓN !!!
    Durante la formación que realizamos antes de volar hacia Bolivia, des de Cooperand se nos habla del choque cultural que tenemos al conocer la manera de hacer de allí. Este es el segundo año que voy a Bolivia y por extraño que pueda parecer mi choque ha sido más fuerte que el del año anterior. Cuando llegas a un sitio nuevo, con costumbres nuevas, risas nuevas, lagrimas nuevas y gente nueva, tenemos que ser flexibles, adaptar-nos, tener empatía y aprender a convivir con todo lo que nos rodea.
    Este año la organización del hogar ha cambiado un poco y me ha ofrecido nuevos retos, nuevas visiones con las que afrontar-me. Hemos hecho una “pijamada”, salidas al centro (gracias a la aportación de unas abuelas), hemos disfrutado de la nueva sala de juegos del hogar, hemos recibido noticias de la madrinas y padrinos de Andorra y echo una gincana con la que las niñas han descubierto con alegría las camisetas donadas por Flavio. Hasta gravamos una película! Todos estos momentos (y en realidad muchos mas) han estado llenos de preciosas sonrisas de las niñas de casa Maín.
    Aun así, fuera del hogar ha habido momentos más duros. Visitar hogares no tan privilegiados como casa Maín te hace ver que aun queda mucho por hacer y avanzar. Niños y niñas que comen una vez al día, que sufren las consecuencias de un pasado que no pudieron escoger y ver como siguen adelante es una cosa que no te deja indiferente. Visitar un hogar de niños con necesidades especiales, que disfrutan de la suerte de recibir ayuda des de la otra punta del mundo, pero que necesitan mucho mas. Ver como un chico de entre ellos te regala una sonrisa pura y llena de bondad junto con un tren de aluminio echo con sus propias manos, eso te llega al corazón.
    Superación. Esta es una de la palabras que me llevo de este mes en Santa Cruz. La superación de la niñas y niños, también de los adultos, para hacer de este mundo un lugar un poco mejor. I obligación. La obligación de los que estamos bien, sanos, con una familia que nos quiere, que tenemos no sólo una sino cinco comidas al día. La obligación de abrir-nos, pensar en los demás y dedica-les aunque sean 30 minutos al día, solo para regalar-les una sonrisa y robarles otra a cambio.
    Rut Escoda
  • Evaluación del voluntariado
    Esta ha sido mi primera experiencia como voluntario lejos de casa, y puedo decir con franqueza que ha sido una de las más increíbles e inolvidables que he vivido hasta el momento. La idea era ayudar a los demás, salir de mi zona de confort, conocer gente nueva, integrarse al máximo en otra...

    Marta Martisella González, 2017

    Evaluación del voluntariado
    Esta ha sido mi primera experiencia como voluntario lejos de casa, y puedo decir con franqueza que ha sido una de las más increíbles e inolvidables que he vivido hasta el momento. La idea era ayudar a los demás, salir de mi zona de confort, conocer gente nueva, integrarse al máximo en otra cultura y vivir de sus usos y costumbres por un tiempo.
    Y así fue, des del primer momento que llegamos al Plan, la inmersión cultural fue inmediata: jugamos con los niños, compartimos mesa con una familia boliviana, trabajamos en la guardería y en la escuela del barrio... Esta convivencia hizo que la integración fuera muy rápida. Durante las primeras semanas vivimos muchos momentos de emoción y de vivacidad. Personalmente no note el choque cultural hasta pasadas las dos semanas. En efecto, la diferencia cultural entre nuestra sociedad y la sociedad boliviana se empieza a notar al cabo de un tiempo. Para mí, no fue fácil tolerar y vivir esta ambigüedad, algunas situaciones y costumbres se vuelven irritantes e incluso frustrantes. Pero gracias a un trabajo personal y a las formaciones previas al voluntariado impartidas por Cooperand, fue fácil lidiar con estas diferencias culturales.
    Me resultaría muy difícil hablar de esta experiencia sin nombrar a mis compañeras Laia y Alba, ya que sin ellas habría sido una experiencia totalmente diferente. Dar el paso de compartir una tal experiencia con personas que no conocía de nada me ha permitido aprender nuevas habilidades y conocimientos, pero sobretodo me ha permitido conocerme mejor. Juntas vimos la vida de otra manera, dividiendo los momentos mas tristes pero duplicando los momentos mas alegres. Y es que fue un mes muy intenso, en el cual juntas supimos adaptarnos mejor a todas las situaciones con las que teníamos que lidiar a diario.
    En este relato sobre mi experiencia como voluntaria no podría no mencionar al Padre Vicente, una persona llena de bondad y generosidad, que en ningún momento dejó de estar pendiente de nosotras. Le tengo que agradecer todo lo que hizo por nosotras, y todo lo que hace a diario por todos esos niños y por sus familias. Nunca olvidaré los momentos de conversación con el, de reflexión sobre los niños y su entorno, pero sobretodo sobre la vida. Estas charlas nos hicieron reflexionar durante horas, incluso días. Puedo decir con firmeza que esos parloteos fueron uno de los pilares de este voluntariado ya que nos cambiaron a distintos niveles. Y es que en el tiempo que duro el voluntariado, sentí muchas emociones distintas e incluso opuestas. Alegría, esperanza, sorpresa, miedo, frustración, culpabilidad, tristeza... entre muchos otras. Todas ellas han hecho que esta experiencia se convirtiera en única, inolvidable y a la vez inexplicable para la gente que no sabe lo que es un voluntariado lejos de casa y de su entorno.
    En resumen, me llevo conmigo las sonrisas de todos los niños, sus abrazos, sus miradas, sus lágrimas, sus momentos de alegría y de fragilidad. Con muy pocos recursos, me han dado una gran lección sobre la vida. Al principio crees que podrás cambiar la vida de muchos de ellos, aunque solo sea por un mes, pero en realidad son ellos que te cambian a ti. Vas a ayudar, de forma altruista, sin querer recibir nada a cambio, y al contrario, recibes mucho más de lo que das.
  • Evaluación del voluntariado
    Primero de todo dar las gracias a Cooperandy al proyecto por brindarme la oportunidad de poder vivir esta experiencia tan intensa y gratificante.
    Mi experiencia en Bolivia ha sido intensa porque yo he estado en dos hogares, en el inicio del proyecto y al final.
    En Barrio juvenil (cenando, du...

    Isabel Rivero Carrizo, 2017

    Evaluación del voluntariado
    Primero de todo dar las gracias a Cooperandy al proyecto por brindarme la oportunidad de poder vivir esta experiencia tan intensa y gratificante.
    Mi experiencia en Bolivia ha sido intensa porque yo he estado en dos hogares, en el inicio del proyecto y al final.
    En Barrio juvenil (cenando, durmiendo y desayunando) Ayudar a servir la cena, ayudarles en las tareas escolares o computación y charlar antes de irnos a dormir, por las mañanas ayudar a preparar el desayuno.
    Los fines de semana intensamente con ellos, haciéndoles disfrutar con actividades deportivas o simplemente hablando, escuchando y aconsejando a estos futuros hombres, también nos hemos reído mucho de anécdotas de adolescentes. Barrio es la última etapa de estos chicos, pues se han ido formando para cuando cumplan sus 18 años poder empezara volar solos y yo creo que conseguirán volar muy alto, venga chicos que sois geniales.
    Patio: aquí estaba todo el día ( desde las 8 de la mañana hasta las 16h de la tarde) con chicos y chicas, niños y niñas de todas las edades, y aquí llegan cuando son extraídos de una zona de peligro para ellos, en este hogar están temporalmente hasta encontrar un Hogar adecuado para ellos o bien volver con algún familiar.
    En Patio se me movieron muchas emociones y cuando llegué el primer día pensé que no sería capaz, pero fui capaz y me costó mucho decir Adiós.
    Aquí supimos Aina y yo que no podíamos parar de ser creativas y que cada día teníamos que tener plan B,C y D si hacía falta, pues a estos niños les cuesta mucho hacer una actividad durante mucho rato, con lo cual era a todo momento proponer cosas nuevas para tenerlos entretenidos y que disfrutaran haciendo mil cosas.
    Fueron días trepidantes pensando , montando y realizando actividades pero fue muy divertido.
    Dar las gracias a todo el personal de Patio por dejarnos hacer todo lo que nos pasó por la cabeza y a los niños por ser tan receptivos.
    Pati, felicidades por el trabajo que hacéis y al proyecto en general por brindar la oportunidad a estos chicos y chicas de ser personas con algún futuro positivo.
    Mil gracias.
  • Evaluación del voluntariado
    En esta ocasión he tenido la oportunidad de volver al Hogar Don Bosco, donde ya estuve el año pasado, y al Hogar Techo Pinardi, donde hice mi primer voluntariado.
    Las dos primeras semanas fui de campamento con los chicos del Hogar Don Bosco durante sus vacaciones de invierno y ha sido una e...

    Carles González Espino, 2017

    Evaluación del voluntariado
    En esta ocasión he tenido la oportunidad de volver al Hogar Don Bosco, donde ya estuve el año pasado, y al Hogar Techo Pinardi, donde hice mi primer voluntariado.
    Las dos primeras semanas fui de campamento con los chicos del Hogar Don Bosco durante sus vacaciones de invierno y ha sido una experiencia muy positiva ya que pasar las 24 horas del día con ellos me permitió conocerlos en un contexto diferente.
    Una vez de vuelta al Hogar, la experiencia no ha sido tan positiva como la anterior. He visto una actitud muy pasiva de los chicos así como mucha falta de disciplina y de respeto en general, cosa que repercutía en el día a día del Hogar. El hecho que por el Hogar pasen gran cantidad de voluntarios y con perfiles diferentes es un factor que también afecta en el día a día. Pienso que el equipo de trabajadores tendría que tomar medidas serias para evitar que la situación empeore.
    Por otra parte, tengo que decir que me alegra haber podido retomar el contacto con la mayoría de los chicos que conocí el año pasado y he podido ver cómo están creciendo. Algunos han madurado y cambiado para bien y otros siguen igual que el año pasado. Agradezco muchos de los momentos que he compartido con ellos y la confianza que han depositado en mí cuando me han contado parte de sus historias, muy duras y difíciles de pensar en nuestra sociedad. También estoy muy agradecido por la confianza y la relación con el equipo del Hogar. Lo positivo siempre prevalece y guardo y recuerdo momentos muy concretos con mucho cariño.
    En cuanto a Techo Pinardi, ha sido un placer volver al que fue “mi Hogar”, esta vez con un perfil de chicos diferente al que conocí hace tres años. Techo ya no acoge a chicos en situación cautelar, sino que vuelve a acoger a chicos de calle (como en sus inicios), lo que me ha hecho conocer un nuevo perfil de chicos. Desde el primer momento me sentí en familia. La experiencia ha sido muy enriquecedora y los chicos muy agradecidos. El trabajo individual con ellos es más difícil debido a su inestabilidad en el Hogar ya que algunos están meses y otros días. A pesar de las formaciones, me ha sorprendido ver de tan cerca cómo algunos de los chicos prefieren estar en la calle por culpa de las drogas en lugar de quedarse en un Hogar en el que se cubren sus necesidades y se les da cariño. También me sorprendió la facilidad con la que cuentan sus experiencias, muy alejadas de cualquier cosa que podamos imaginar en Andorra. En el poco tiempo que he compartido con los chicos de Techo, he vivido momentos muy buenos e intensos.
    Una vez más, y como cada año, rompo con prejuicios. Por ejemplo, cuando llegaron dos chicos nuevos a Techo y tuve que recibirlos yo solo, se me pasaron por la cabeza montones de cosas que podrían ocurrir pero no fue así y esos dos chicos que, en un principio pensé que causarían problemas (por la actitud con la que llegaron), resultaron ser muy agradables, educados y que buscaban la atención del adulto.
    Los chicos buscan que se les escuche y se les dé atención aunque también pienso que ayudarlos no es tan fácil ya que algunos ponen resistencia o debido a sus experiencias pasadas deciden no abrirse o lo hacen ya hacia el final del voluntariado.
    Es cierto lo que se dice que pequeñas cosas que parecen insignificantes pueden marcar la diferencia. Una vez más, pienso que me he llevado más de lo que he dejado.
  • Evaluación del voluntariado
    Única. Esta es la palabra para describir mi voluntariado. Desde hace tiempo, siempre quise hacer un voluntariado, ir a un país desconocido y ayudar en todo lo posible. Cuando conocí a Carla ella me abrió las puertas a este mundo. Dicen que se tiene que hacer al menos una vez en la vida, y ...

    Alba Barrio Jimenez, 2016

    Evaluación del voluntariado
    Única. Esta es la palabra para describir mi voluntariado. Desde hace tiempo, siempre quise hacer un voluntariado, ir a un país desconocido y ayudar en todo lo posible. Cuando conocí a Carla ella me abrió las puertas a este mundo. Dicen que se tiene que hacer al menos una vez en la vida, y eso tengo que afirmar que es cierto.
    Mi viaje empezó el día 5 de julio del 2016, viajábamos mi amiga Rut y yo a la aventura! Cuando llegamos estábamos relativamente bien, (eso hay que decir que es gracias a las formaciones con Sergio y Carla, donde nos preparaban para el choque cultural).
    Una vez ahí, después de comer nuestro súper “queque” de bienvenida, nos ubicaron a cada una a su hogar correspondiente, a mi me tocaba Barrio Juvenil.
    Barrio Juvenil es la última etapa del proyecto, así que convivía con 70 niños adolescentes, unos a punto de emanciparse, otros no.
    Los primeros días en Barrio fueron difíciles, los chicos eran muy cerrados y desconfiados, más tarde entendí que era normal con todo lo que han vivido. Poco a poco se fueron abriendo y he de reconocer que he conocido a chicos extraordinarios, donde buscan tu cariño y donde buscan simplemente con quien hablar.
    También en Barrio conocí a trabajadores fantásticos, a los que tengo que agradecer muchísimo lo que hicieron por mí.
    La tercera semana, fui a Casa Main, con las niñas. Que puedo decir de estas “loquis”? Pues que cada día te alegraban el día con sus locuras! Me encantó estar en Casa Main porque pude estar con mis ahijadas, y tengo que decir que el sentimiento que sientes cuando estas ayudando a una niña, la cual nunca ha recibido nada, y que tú con un simple gesto les das todo, no tiene palabras.
    Por eso, que puedo decir de mi voluntariado? Pues podría poner muchos adjetivos, pero simplemente os digo que único y sobretodo especial y gratificante.
    Por último quería agradecer a mi segunda familia Boliviana, todo lo que viví en el mes de julio, los buenos y los malos momentos, porque me habéis hecho apreciar las cosas que antes veía insignificantes. A Rut por la convivencia y por las risas tontas.
    Gracias Familia, gracias Carla y Sergio por hacer todo posible.
  • De esta experiencia me llevo una infinidad de cosas buenas.
    Creo que a lo largo de las formaciones nos han preparado muy bien. Nos han explicado muy bien con que tipo de situaciones nos íbamos a encontrar. No solo en los hogares sino a nivel cultural. Es cierto que el choque cultural es importante. Pero en mi caso, d...

    CLARA. Student Casa Maín 2015

    De esta experiencia me llevo una infinidad de cosas buenas.
    Creo que a lo largo de las formaciones nos han preparado muy bien. Nos han explicado muy bien con que tipo de situaciones nos íbamos a encontrar. No solo en los hogares sino a nivel cultural. Es cierto que el choque cultural es importante. Pero en mi caso, dicho “choque” fue mayor cuando regresé a casa. Es cierto que cuando vuelves, sabes muy bien lo que has dejado, pero estaba tan impregnada con todo lo que estaba viviendo, que “olvidé” todo tipo de confort afectivo y emocional que tenía en “casa”.
    Por otra parte debo reconocer que aun sabiendo que la religión era algo que me acompañaría a lo largo de la experiencia, me costó encajarlo en el día a día. También porque a medida que pasaban los días me daba cuenta que está presente por encima de todo.
    Estoy muy contenta y satisfecha de haber tenido la oportunidad de realizar esta experiencia, que me ha permitido cambiar la visión sobre muchas cosas, como la suerte de tener una familia o la suerte de tener amigas cerca para compartir anécdotas y aventuras.
  • Mi experiencia como voluntario en Techo Pinardi ha sido, y será, una de las más importantes a mi vida. Han pasado unas semanas desde que he vuelto y todavía me cuesta poder ponerle palabras a todo el que he vivido y sentido en sólo un mes que ha durado mi voluntariado.
    Desde el primer momento en el que llegué me sent...

    CARLES. Psychologist-Techo Pinardi, 2015

    Mi experiencia como voluntario en Techo Pinardi ha sido, y será, una de las más importantes a mi vida. Han pasado unas semanas desde que he vuelto y todavía me cuesta poder ponerle palabras a todo el que he vivido y sentido en sólo un mes que ha durado mi voluntariado.
    Desde el primer momento en el que llegué me sentí muy a gusto, tanto con el equipo como con los chicos y chicas del hogar; desde el segundo día hasta el último segundo que compartí con ellos, fui uno más. El día a día, a pesar de seguir más o menos la misma dinámica, para mí era diferente: diferentes historias, diferentes emociones, diferentes realidades...
    Personalmente, la peor parte de la experiencia ha sido la vuelta: estar alejado de toda aquella realidad, no saber qué es de los chicos en su día a día, como se estarán portando, si ya ha llegado el día de su audiencia, qué se ha decidido, si están bien...
    La relación con los chicos ha sido muy buena desde el primer momento. Me sorprendió mucho el valor que dan a pequeños detalles, sus reacciones ante comportamientos que a mí me parecen corrientes, sus historias, el contraste entre ellos y los jóvenes de Andorra y, sobre todo, su agradecimiento casi inmediato desde el principio hasta el final.
    Puedo decir con total seguridad que los vínculos que se crearon con los jóvenes del hogar durante este mes han sido fuertes y sinceros. Se crearon muy rápidamente con la gran mayoría de ellos; con otros costó algo más pero acabaron siendo igual de fuertes y, en algún caso, incluso más fuertes del que podría esperar.
    Se creó un clima de confianza tan importante como necesario por y que nos permitió compartir juntos grandes momentos inolvidables, como conversaciones, juegos, risas... Algunos de los muchos momentos que recuerdo con mucho afecto, fue cuando un grupo de chicos me enseñaba el “lenguaje del joven cruceño” o cuando los chicos se sinceraban completamente y me explicaban todo aquello que se les pasaba por la cabeza en ese momento.
    La experiencia me ha hecho valorar la suerte que tenemos de nacer y crecer donde lo hemos hecho. Esto ya condiciona gran parte de nuestra vida. Pienso que el contexto en el que han crecido estos chicos y chicas no les ha favorecido y que en un contexto diferente, como seria el nuestro, ellos no habrían cometido los errores que cometieron y no estarían pasando por la situación por la que están pasando actualmente; al igual que pienso que jóvenes de occidente, en ese contexto, podrían estar en la misma situación que la de ellos.
    Independientemente del motivo por el cual estos chicos están en el hogar, en el fondo no son tan diferentes a los de aquí. Todo el mundo merece una segunda oportunidad y nadie tiene que ser juzgado ni prejuzgado por su pasado; todos podemos cambiar, sólo se tiene que ver los casos que han pasado por el hogar y han hecho un cambio de pensamientos y en sus vidas. La implicación en la tarea es imprescindible. Después de vivir la experiencia soy todavía más consciente que se tiene que vivir plenamente, con y en todos los sentidos, para poder dar lo mejor de un mismo. En este sentido, estoy satisfecho de haber podido vivir la experiencia como la he vivido y habiendo intentado hacer todo lo posible, a pesar de que bastante lejos de lo que me hubiera gustado hacer debido al poco tiempo de estancia, un mes de voluntariado.
    No quiero acabar sin mencionar la gran labor que hacen las personas que trabajan en Techo Pinardi para que estos jóvenes puedan salir adelante y tener una vida mejor. A pesar de la carencia de personal que hay en el hogar, sus esfuerzos y dedicación son admirables.
    Agradezco mucho la libertad que me han dado para actuar allá donde veía necesario y todas las facilidades que me han dado en todo momento.
    En todo este tiempo los chicos me han enseñado más a mí sin darse cuenta que yo a ellos. Espero haber dejado en ellos una pequeña parte de la huella que cada uno de ellos ha dejado en mí.
  • Ha sido una experiencia inolvidable. Tengo que confesar que viajando hacia Bolivia estaba muy nerviosa, no dormí, ni comí, pero una vez llegué supe que sería una gran experiencia.
    En el momento que vi a Padre Vicente todos los miedos se desvanecieron. Solo verle pensé que debía ser un gran hombre con un corazón muy m...

    ANNA. Student - Don Bosco en los barrios. 2014

    Ha sido una experiencia inolvidable. Tengo que confesar que viajando hacia Bolivia estaba muy nerviosa, no dormí, ni comí, pero una vez llegué supe que sería una gran experiencia.
    En el momento que vi a Padre Vicente todos los miedos se desvanecieron. Solo verle pensé que debía ser un gran hombre con un corazón muy muy grande, y no me equivoqué. Sino todo lo contrario. No tengo palabras para describirlo, aunque sé que no hace falta, ya que vosotros ya lo conocéis. Ha sido para nosotras un padre allí y lo echamos mucho de menos.
    Aunque no parábamos en todo el día, no me sentí cansada en ningún momento, todo lo contrario tenía ganas de hacer más y más y eso solo quiere decir que he disfrutado aportando todo lo que he podido allí, pero no solo yo, sino que de allí me llevo infinitas cosas más de las que he dejado.
    Mi primera impresión del Plan 3000 fue dura, ya que pensé que me costaría mucho adaptarme. Pero pasó todo lo contrario; juntamente con Olalla, nos adaptamos desde el primer día allí, a la gente, a los niños, al barrio..., a todo. Ya nos sentíamos como en casa.
    Nos ayudó mucho empezar a trabajar desde el primer día en la Guardería Divino Niño, aunque no teníamos muchas conversaciones con las educadoras..., nos encantó poderlas ayudar tanto en el comedor, como dentro del aula. Me llamó mucho la atención la cantidad de canciones que cantan durante todo el día, muy bonitas por cierto .
    Cuando empezó el colegio, estuvimos muy bien con las profesoras de Kinder, me llamó la atención la fuerza y el entusiasmo que tienen para sacar adelante una clase de 30 niños de 5 años.
    Después conocí la maestra de 1o de primaria, fue toda una experiencia haberlo vivido. Aunque allí todo fue mucho más difícil, nosotras intentamos ayudar y eso nos permitía ir todos los días a clase. A posteriori, me he dado cuenta de que no fue una mala experiencia. Hicimos todo lo que pudimos y aunque la maestra no siempre apreció nuestro trabajo, el balance final tiene que ser considerado como positivo. Sé que es otro país con otras formas de enseñar y otra cultura muy distinta a la nuestra y por lo tanto, nuestra forma de actuar "europea" no tiene por qué coincidir, por eso siempre intenté respetar la forma de ser y de actuar de Bolivia.
    Y como olvidarme de nuestros "Leones"!. Esos chicos están llenos de amor y cariño, sin ellos no nos hubiéramos adaptado tan bien en el Plan. Nosotras éramos las que queríamos ayudarles pero nos acabaron ayudando ellos a nosotras. Nos ayudaban en todo lo que necesitábamos. Los tenía (y aun los tengo) como mis hermanos de Bolivia. Nos acompañaban a todas partes y infinitas cosas más que una sola hoja no me permite exponer.
    En definitiva, he dejado allí mi familia boliviana, pero sé que dentro de muy poco les volveré a ver a todos.
  • I value my experience as very positive. I always felt very welcomed by each of the people who work in the Patio as well as by the children. The experience of knowing another culture, another way of being and doing things, the love and affection of all people, are some of the positive things I brought with me and thi...

    Katia. Teacher. Patio Don Bosco. 2014

    I value my experience as very positive. I always felt very welcomed by each of the people who work in the Patio as well as by the children. The experience of knowing another culture, another way of being and doing things, the love and affection of all people, are some of the positive things I brought with me and this is more than I could ever ask for! If I had to underline a negative aspect, if any at all, I would have liked to teach reinforcement classes, for example, or carry out a reading workshop, although I understand that given the temporary characteristic of the Patio, it was impossible. There were not proper classes there but rather a few moments of "levelling" on maths for example, which I enjoyed very much. The rest of the day, many games, dances, television, etc. (Let me add that I also very much enjoyed dancing "zumba”)
  • I would like to begin by describing my personal experience as a volunteer for Cooperand at the Casa Maín foster home with the feeling of longing I experienced once I returned home. After a month and a half experiencing really intense both physical (hugs, smells, kisses) and emotional (laughter, tears, anger) sensati...

    Margarida. Teacher. Casa Maín. July-August 2014. July-August 2015.44

    I would like to begin by describing my personal experience as a volunteer for Cooperand at the Casa Maín foster home with the feeling of longing I experienced once I returned home. After a month and a half experiencing really intense both physical (hugs, smells, kisses) and emotional (laughter, tears, anger) sensations, it is impossible not to miss them.

    On the one hand, it is important to note that the training received in Andorra allowed me to integrate myself from the second day in the dynamics and environment of the foster home located in sTierras Nuevas in the 8th district of Santa Cruz.

    On the other hand, the relationship with the psychologist of the centre and the day to day spent with the girls were rewarding. I could carry out a handicraft workshop, a school reinforcement for a group of children of the 3rd year of primary school and an English language support for the girls of high school. The daily effort is enhanced with the possibility to offer girls new activities such as the theatre workshop and help them to write letters to their sponsors', breaking thus with the routine of daily dances and karaoke they are used to.

    As for the negative impressions, I would underline the feeling of confinement the girls experience during weekends. Personally, I would organize a calendar of trips to the city suitable for each age group such as walks, visits, open air shows, etc., with the support of the volunteers. These activities would allow them a time of recreation outside the home together with providing them with an acquaintance of the environment for their future reintegration into society. These trips could be combined with visits to the foster homes from external volunteers who could carry out workshops on cultural themes, oriental relaxation, etc. Another aspect that should be improved is the communication between the nuns and the short stay volunteers since we are often left aside, and I think our task should be taken into account even if we only stay for a short period of time.
    Finally, I would insist on the idea that everyone should work as a volunteer at least once in a life, in order to become a little more human ...
  • An unforgettable, enriching and self-learning experience. This is how I would summarize my trip to Bolivia in July. First, I would like to thank the organization. The project is all very well structured and coordinated by the managers of the centre and the project, educators and volunteers. I must admit that you do ...

    María. Journalist. Patio Don Bosco. 2014.

    An unforgettable, enriching and self-learning experience. This is how I would summarize my trip to Bolivia in July. First, I would like to thank the organization. The project is all very well structured and coordinated by the managers of the centre and the project, educators and volunteers. I must admit that you do not really understand what it is like until you arrive there, but the sweet welcome from everyone at the home helped me a lot to adapt quickly and try to contribute in everything I could. I also think a month is very, very short. When you begin to see how to implement some activities and workshops, it is almost time to go back precisely when you have fully adapted and understood how the home works.

    As a positive aspect I would highlight the affection of everyone. Of the children in the homes, teachers, coordinators, managers of different homes ... for me, it was like being part of a big family. As I often say, my Bolivian family.
    You learn a lot from teachers, coordinators, psychologists, etc., on how to deal with children and it is very rewarding when they start trusting you and explaining you their concerns or worries, and you then see how you can help them even a little, thanks particularly to the involvement of coordinators and centre managers with the volunteers. For me, it was very useful to participate in coordination meetings weekly. I think sharing of decisions and issues of the week with all staff, permanent or temporary, is a key point of the home’s management, since it helps everybody to go in the same direction and try to do the best for the children in the home.

    On the other hand, it was more difficult with some teachers to establish a relationship and to gain their trust. In the end, however, they considered me as another educator. Perhaps I was lucky or challenged, working as an educator with the group of eldest children for a week. It was hard at first, but very rewarding to see that in the end they got involved in the activities and programs I designed for them. In addition, we established a climate of real trust with some educators and could organize activities together, plan birthday parties, games for children, etc.

    The main thing I brought with me from Patio Don Bosco is that it is like the house of joy. A place where everyone is welcomed like a member of a big family. All care about all and they are all like brothers/fathers/mothers/cousins ​​...

    What I mainly lacked in Bolivia was time and knowing the conditions and possibilities of activities in the home beforehand, even if this changes continuously.
    I wish there were more options for volunteering in Andorra. The timetable and conditions of the Red Cross and Caritas are quite limited, although the experience, in my case, at the soup kitchen, was interesting and I try to continue with it. It would be good to work with children or young people, because they are the main objective of the project in Bolivia.

    I would say to the next volunteers to travel there for a longer period of time, a month and a half if it is their first time, and two months or more if they have done it before. They should also be aware that they may not fix all the problems of the children but cooperating with the coordinators, project managers, educators, etc. .. they can certainly play their part, or at least make it possible for these children to live like children and not having to worry about their problems because they have a family at the home that cares about them and the conflicts that may arise.

    Personally, I would love to come back and try to develop a thorough project at Patio Don Bosco. They are all in my heart and it would be an honour and a great pleasure to convey some of what I have learned these years to the children and be able to do it consistently. I would go back right now!
  • came back from Santa Cruz a few weeks ago, where I had the experience of volunteering at Casa Maín for one month. It was an intense month during which I felt many sensations that will remain forever in my memory.
    I can feel the tingling that invaded me while I was traveling by bus, train and plane to Bolivia. I was p...

    Carmen. Clerk. Casa Maín. July-August 2014

    came back from Santa Cruz a few weeks ago, where I had the experience of volunteering at Casa Maín for one month. It was an intense month during which I felt many sensations that will remain forever in my memory.
    I can feel the tingling that invaded me while I was traveling by bus, train and plane to Bolivia. I was physically and mentally prepared for the experience, having received good emotional and practical training.
    I deliberately left aside everything that could be a hindrance to enjoying and making the most of my time. No easy criticism or judgments only a positive attitude, willingness and my will to adapt to the reality I would find there.
    My expectations were certainly met. I fitted perfectly into the daily routine of the community, an established and defined routine according to the needs of the girls.
    I sew, washed, scrubbed ... more than ever in my life, but I did it with a lot of satisfaction, always thinking that my collaboration had to be the most fruitful as possible, so I completely devoted myself to the tasks required from the very first day.
    The days went by very quickly, and the day to leave arrived; with a bit of nostalgia for having to leave, but also looking forward to seeing my family again. No crying , no tears, I was invaded by the inner satisfaction of a well-done job. I would have liked to stay longer, but I made the most of the time I spent there.
    What surprised me the most is that I experienced more the cultural shock we had talked about so much during the training sessions once I came back home rather than at my arrival there.

    And finally, the bottom line: for me it is all overly positive. I will not fall into the cliché of saying that the experience has changed my list of priorities in life, because they were always very clear and definite for me, but I would underline that my volunteering experience has brought me a lot personally.
  • If I have to describe my experience as a volunteer, I can say it was one of the most rewarding experiences in my whole life. I can say without fear of being wrong that it is the first time I feel my work, and the time I spent have really been useful for someone else. Before traveling to Bolivia there was one idea I ...

    Sac Nicté. Video Editor. Techo Pinardi. July-August 2014

    If I have to describe my experience as a volunteer, I can say it was one of the most rewarding experiences in my whole life. I can say without fear of being wrong that it is the first time I feel my work, and the time I spent have really been useful for someone else. Before traveling to Bolivia there was one idea I could not get rid of my mind, which was a sense of “irresponsibility” to go to a foreign country. I often questioned myself if going to Bolivia was the right thing, I thought I could have travelled to Mexico where there is also much work to do. In the end, I think I made the right decision because I went there with an open mind, without preconceived ideas, and I enjoyed the experience even more. In addition, I always felt like at home, almost everything reminded me a bit of Mexico. The streets, the bustle, the faces and the stories ...
    I think one of the fundamental things that encouraged me to volunteer was your organization and the trust you inspired me. I had thought about volunteering before but was not convinced, I had read a lot and was a bit scared of scams and weird situations. Well, I guess things happen at the right moment and the truth is that from the first moment I felt really welcome by Cooperand.
    I am not aware of having had high expectations before going to Bolivia, but surely if I had had any, the reality would have exceeded them by far. I feel that I made the most of my time there and that I could have not done more than I did. Time also stopped between the hours of recording and the hours spent with the boys. And at the end of the day, I would usually end up tired but satisfied. Every minute was worth it.

    And how would it be otherwise after living such beautiful situations, like when I said goodbye at the end of the day to everybody and all the younger children came to me for their goodnight hug and the eldest high-fived me or when out of nowhere, I got a big hug from Julio while he told me he loved me, or when Jonathan took my hand and kissed it while I was explaining to him how Joan and I had met. And I will never forget when Darío chose me to be part of his football team. I didn’t have enough hands or arms to be able to be with all of them.

    Well, if there is anything negative to highlight at all it is the short time we were there. It is easier to get closer and create ties with some young people than with others, all you need to be able to do so is dedication and time. And when I began to feel that I could connect with them a little more, enough to help them, my time there was over. I'm here now, from the distance, as my grandmother usually says, with my heart in my mouth thinking about whether Julio is back at Techo, when Yapita will get his sentence, how Marisol’s pregnancy will carry on, etc. And I feel the helplessness of not knowing what will happen to all of them within a few months, wanting to contribute a little more and not knowing how.
    Basically, I felt frustrated for having appeared in the lives of these children as a comet and for not having the certainty of having had any influence on it at all. But being there filled me with joy and, above all, it made me want to give more and gave me the knowledge that I can give more.
  • My experience as a volunteer brought me a lot personally. I had no experience before leaving and did not know if I could offer something positive. My backpack was full of excitement and eagerness to learn and share. I considered the home Techo Pinardi as a challenge from the very first day I set foot on it. And I go...

    Joan. Journalist, Techo Pinardi. July 2014

    My experience as a volunteer brought me a lot personally. I had no experience before leaving and did not know if I could offer something positive. My backpack was full of excitement and eagerness to learn and share. I considered the home Techo Pinardi as a challenge from the very first day I set foot on it. And I got hooked from the first day. I do not know if my work will have even a slight impact on the lives of these young children but they have certainly influenced me.
    We have known harsh and diverse stories in Techo Pinardi. The stories of boys who live there because they have no one else to take care of them. Those of boys who are waiting to carry out their sentence for some criminal offence. And also the reality of children who live permanently in the streets, and spend a few days or a few weeks at the home. Teenagers of different ages have different personal stories, which makes it difficult to live together. The home itself does not have a beautiful or a friendly appearance, but this is only when you look at it from outside.

    The month of volunteering has allowed me to understand that Techo Pinardi is much more than a place, it is a big family of children, educators, managers and volunteers. It made me believe that all, absolutely all children have the ability and the potential to change the course of a life that was twisted from their very early age. And, although there are many cases of failure, a single successful case justifies all means and all forces.
    Sometimes I had the feeling I could do more. I may have contributed more as a volunteer if I had planned activities or workshops before leaving, or if my day had been more structured, with specific tasks to perform. I may have missed sometimes someone telling me where I could be more helpful, what I did well and what was wrong.
    Yet at the same time I had all the freedom to decide how I would play my part. I played with the children, I talked to them, I laughed, I chatted, I listened, I shared their everyday life and in the end I discovered that what they wanted above all was this: to play, talk, laugh, chat, listen and share. We could also carry out a video workshop and, although at first it was not easy to motivate and involve the children, in the end, we could share together the joy of the outcome.

    With the help of an educator at Techo Pinardi we could also get acquainted with the toughest reality of all, that of the boys who live in the streets, who do not even have a home to sleep, eat or protect themselves, and in some cases do not even want it. Children who are or have been abused, beaten, who take drugs, are forced into prostitution, work and try to survive in the streets absolutely on the margins of society. But we could also, at times, break the distance that separated us, we could talk, play, and laugh together... we were even their guests in a birthday party in the street!

    Living a month as a volunteer in Bolivia has made me change some of my preconceived ideas, open my eyes, discover a very different reality than my daily life in this other side of the planet and assess the work carried out by many people to improve the world we live in. I got to know a very hard reality difficult to change, it is true, but it also made me have hope. And the best of all, I have seen that there are no distances or borders when two humans wish to share.

    And beyond the personal aspect, I have been lucky enough to experience first-hand the Don Bosco Project and the great work being done for many years with the street children in Bolivia. And behind this project, I have known many people with exceptional human qualities that make it possible. I have also known other volunteers who travel to Bolivia and play their part. We all take more home with us than we leave there. I was often told so before leaving. Now, I know it is true.
  • It was a great experience, I am looking forward to going back, there is not single day that I don’t think about all the people of Plan 3000, what they may be doing, how they may be...
    I was initially very surprised by the place, but soon after I could pick up with the pace and Father Vicente and others helped me a lo...

    Olalla. Student, Don Bosco in Los Barrios. July-August 2014- July-August 2015

    It was a great experience, I am looking forward to going back, there is not single day that I don’t think about all the people of Plan 3000, what they may be doing, how they may be...
    I was initially very surprised by the place, but soon after I could pick up with the pace and Father Vicente and others helped me a lot.
    As positive things I would highlight the great welcome at the Plan and the support I always felt from Cooperand. Thanks to all this I really enjoyed, and I think I was able to help even more than what I had expected.
    Personally, I never imagined it would be so hard to leave, and I think next year I will have to get prepared for it. The only negative aspect I would underline is that I would have liked to manage time better as well as to improve my relationship with a primary school teacher, but I guess we all learn from everything and from this experience I got the satisfaction of having been able to remain polite and work together for the children.

    Something that could also be done is to organize the trip around all the Don Bosco Project on separate days in order to enjoy it more, but I guess it is complicated to do so for so many people.
    Actually, I could have summarized my experience by simply saying: “I had a magical experience!”

Volunteers Action

Volunteers’ Management
The Cooperand volunteers work to transform and mobilize civil society, promoting social responsibility in order to contribute to the construction of a critical citizenship that works to achieve a fairer world.
Cooperand selects and trains volunteers throughout the year from November to June in Andorra. During the 3 to 4 hour volunteering training days, we address all issues that volunteers need to know about so that their work is worthwhile for all the parties involved.

  • Travel: documentation, medical insurance, vaccinations, baggage, tickets and information of interest
  • Motivation : aim of volunteering
  • Destination: the country, data of interest and culture shock
  • Street children: issue and situation
  • Foster homes: the homes at destination and their specific characteristics
  • Workshops for action: according to the volunteers’ profile we establish types of workshops to be carried out at destination.
To do so, we count on Cooperand staff, health and education professionals, and personal accounts from volunteers who have already lived through this experience.
Thoase interested in volunteering need to accumulate a minimum of eight hours per month in some social action in the country from the months of January to June.
Thus, they can all assess their personal reaction to situations, which they are not used to before leaving and also develop their own profile helping needy people in Andorra. This will open the door to a future long-term collaboration with organizations where they have worked once they finish their international volunteer action in Bolivia. Cooperand tries to inform all the people who get in touch with us and are sensitive to the world of cooperation and volunteering, about all the different social actions carried out in the country.
At the same time, Cooperand coordinates and teaches a course at the University of Andorra on International Cooperation and Volunteering, which lasts six months, and takes place yearly. It offers a much wider and deeper perspective on International Cooperation and Volunteering and provides concrete information about this particular volunteering action. The course starts during the final quarter of the year so that its completion coincides with the closing of applications of volunteers for Cooperand and therefore many people have a very precise idea about what this solidarity activity implies.

Volunteering can be short (minimum one month) or long (minimum one year) term. Depending on the personal, academic and professional profile of the applicants, Cooperand sends them to a specific destination in Bolivia.
Cooperand travels with the volunteers that start their activity with the aim of helping them to land on the ground more efficiently. At the same time, the staff from Cooperand with permanent residence at destination, greets those arriving on other dates and offers support to face any incident, which may occur on the ground.
Once installed in the House of the Volunteers, the daily tasks of the volunteer vary depending on the foster home. The volunteer will work directly with the centre managers implementing the activities workshops planned in the country of origin, whenever this is possible.

The volunteer pays for the transport costs between his/her country of origin and the destination along with the international medical insurance that covers them on the ground (mandatory requirement). Once at the destination, the corresponding foster home will offer its facilities to the volunteer so that he/she can stay overnight, eat and bathe without charge.
At the end of the action the volunteer must fill a report of his/her personal experience, and sometimes he/she may be requested to promote awareness campaigns in the country of origin, either through actions in the media, training courses or specific activities.

We thank the BPA Private Foundation whose support during the years 2014 and 2015 has allowed us to increase the number of places for volunteers who join us every year in Bolivia, as well as to improve the training materials and encourage the necessary actions on the ground.
THANK YOU!
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