Soluciones

Como hemos visto en el apartado anterior, EL NIÑO DE LA CALLE, es un problema estructural de carácter nacional, propio de países subdesarrollados y con un nivel de pobreza notable. Los focos que generan el problema son muchos y variados y por eso mismo su solución es complicada y, en el mejor de los casos, muy lenta.

La proliferación del NIÑO DE LA CALLE en el caso de Bolivia se pueden desglosar en dos grandes apartados: 

  • Familias pobres que migran, en primera instancia, a la ciudad con la ilusión de prosperar y una vez allí comprueban que en origen estaban mejor y migran de nuevo dejando detrás lo que no pueden mantener.  Niños abandonados.
  • Familias desestructuradas debido a múltiples factores interrelacionados, como la pobreza, el alcoholismo o la drogadicción, en las que el hijo es una elemento que representa: Descarga de las frustraciones:
    palizas, violaciones, abusos, …
    Elemento de ingresos económicos: robo, prostitución, trabajo forzado, …
    Niños que escapan de esos núcleos.
Ante esta situación hay que tener en consideración que, en un país con escasos recursos económicos destinados a la asistencia social, el futuro de estos chicos se complica exponencialmente debido a varios factores:
  • La sociedad percibe al chico como una amenaza de violencia, robo, agresiones, … y así lo trata.
  • Las autoridades actúan contra este sector de la población con total impunidad agrediéndolos y, en la mayoría de los casos, explotándolos en beneficio propio en lugar de darles protección.
  • El uso de la droga para paliar el hambre, el frío, el dolor y las enfermedades reduce exponencialmente el margen de cualquier tipo de acercamiento y acogida.
  • La falta de cualquier tipo de educación provoca un nivel de indefensión e inseguridad en el chico que lo aleja aun más de cualquier pensamiento positivo que lo pudiese motivar a intentar salir de la espiral 
Por todo ello, hablar de una solución para LOS NIÑOS DE LA CALLE significa revisar a fondo las necesidades básicas para atender está problemática de forma global desde dos frentes claramente diferenciados:

  • Acuerdo político de soporte y erradicación del problema:
    Programas de ayuda a las familias en situación de riesgo de exclusión social por parte de las entidades oficiales correspondientes
    Programas de ayuda a las entidades de acogida por parte de las entidades oficiales correspondientes
    Programas de concienciación social respecto al colectivo más vulnerable y desprotegido

  • Entidades de acogida:
    Proyectos rigurosos y a largo plazo con diferentes fases de acogida
    Centros de formación profesional
    Bolsa de trabajo: Reinserción laboral

Maria Eugenia, Trabajadora Social

"Es un trabajo en el que cada día es una aventura y un lugar donde entiendes que la vida
pasa y que todo lo que hacemos tiene un fruto. En los niños vemos su crecimiento en todas
las áreas, es un desafío, una batalla, unas ganas de tirar la toalla pero
también un privilegio, todo al mismo tiempo."
Estructura básica de ayuda

La ejecución de cualquier plan de ayuda a LOS NIÑOS DE LA CALLE debe pasar por un Proyecto sólido que tenga viabilidad a largo plazo y que contemple, en orden cronológico, las distintas fases de actuación para poder ser efectivos a la hora de solucionar la vida de estos chicos. Hay que ser muy conscientes de que a estos chicos que, en muchos casos, no han conocido otro hábitat que la calle, la solución se inicia por una convicción personal de querer dejar la calle.

Este es un tema de vital importancia dado que es necesario ser consciente de que si no conseguimos permear en la conciencia del chico y hacerle sentir la conveniencia para él mismo de que debe dejar esa vida, no se consigue nada. Es decir la motivación ha de ser interna, propia del chico. El camino que tiene por delante es muy duro y, si él mismo, no está convencido, motivado, en un lapso de tiempo no muy largo abandonará la acogida y volverá a las calles.  Este es el punto de partida:

El chico tiene que estar convencido por si mismo de que puede tener un futuro fuera de las calles

A partir de esa premisa se desarrollan todas las fases de actuación que son:

Equipo de soporte al niño en la calle

Debe iniciarse el programa de ayuda siempre desde la raíz del problema, acudiendo a las zonas donde malviven estos chicos e intentando una primera toma de contacto y aproximación basada en la confianza.  Como ya hemos comentado en multitud de ocasiones, estos chicos sienten una desconfianza total hacia cualquier estamento social, ya sean autoridades, personas u organismos. Desde su nacimiento han visto traicionados todos los vínculos afectivos con el prójimo, ya sean familiares como con extraños, su situación actual es resultado de todo ello y por lo tanto el trato con cualquier persona siempre se plantea desde la posibilidad cierta de un nuevo abuso, sea el que sea.
Por eso mismo, el acercamiento a los lugares en que malviven siempre hay que considerarlo como una tarea a largo plazo para conseguir su objetivo principal [rescatar a los más chicos para acogerlos en los Hogares] y en todos los movimientos hay que ser próximo a ellos, escucharlos y darles siempre muestras de afecto junto con un valor añadido que ellos puedan asociar, medicamentos, comida, asistencia sanitaria, …

Lucho, 13

"Aquí nos dijeron: "Si tu familia se entera de que te fuiste y un día cuando seas mayor te
vean robar, ¿Qué dirán? ¿ Qué eres un ladrón profesional ahora? Quédate aquí, y estudia y
cuando seas mayor puedes enseñar a tus padres que dejaste la calle.
Puedes mostrarles tu diploma y decirles que te has graduado.
Eso es lo que se les debería decir!"
Yo nunca había pensado así.
Eso realmente me motivó para seguir adelante."


A partir de esas acciones hay que dejar que la acción en si misma tome cuerpo y consiga resultados. Que se traduce en la generación de un interés real de los chicos por dejar las calles.  Es en ese momento cuando se puede pasar a la siguiente fase:

Estructuras de acogidas temporales

Estos primeros centros de acogida, diurnos o nocturnos, son Hogares de paso. Centros que los chicos pueden comenzar a visitar y que les ofrecen diferentes áreas de interés

  • Seguridad: pasan la noche fuera de la violencia e impunidad que ofrecen las calles.
  • Higiene: pueden asearse y conseguir algo de ropa limpia
  • Sanidad: tienen acceso a medicamentos y cuidados por parte de personal cualificado.
  • Alimentación: se les ofrece alimentos calientes.
  • Ocio: pueden acceder a actividades lúdicas en compañía de educadores y compañeros.
  • Formación: se imparten charlas enfocadas a motivarles para dar el paso y dejar definitivamente las calles
A partir de esta fase, muchos de ellos seguirán como meros visitadores sin intención de romper con la libertad de las calles, las drogas, la ausencia de disciplina… Pero algunos de ellos estarán dispuestos y motivados a seguir al siguiente nivel:

Hogares de acogida

Existe un primer Hogar de acogida en el que se enfoca una sola prioridad, la drogadicción. No se puede acoger a chicos con problemas de drogadicción e insertarlos junto a chicos que ya llevan un tiempo de acogida y corren el riesgo de recaer en esa problemática. Además las dinámicas diarias y el enfoque del personal y la formación es muy específica para estos chicos. Una vez han superado los problemas de drogadicción i/o alcoholismo es cuando llega el momento de renovar su compromiso de superación fuera de las calles, sin sus efectos muchos de ellos no ven el futuro tan seguro ni tan prometedor, sus inseguridades, miedos, desconfianzas les arrastran a la salida fácil que es volver a las calles.

Pero los que superan esta etapa ya se incorporan a los Hogares de acogida donde convivirán con compañeros durante los años que les queden hasta que la tutela deje de ser efectiva por parte de los Hogares y deban reinsertarse a la sociedad, a sus 18 años. Existen diferentes enfoques y por lo tanto diferentes Hogares, segregados por sexo, edad y/o por formación que hace que un chico cambie de Hogar a medida que va superando diferentes etapas.

En los Hogares las principales líneas de actuación están enfocados hacia,

  • Cuidados medico/sanitarios: Sanar o controlar afecciones o enfermedades crónicas que han ido “cultivando” en las calles.  Así como desparasitar, desinfectar e inculcar modelos de conducta en higiene personal.
  • Formación en valores:  A través de los educadores del Hogar se debe inculcar los valores morales, de educación, de convivencia, … que nunca han tenido la oportunidad de conocer. Al mismo tiempo es importante que vayan practicando la disciplina, la perseverancia, el orden, la puntualidad y todo tipo de herramientas personales básicas que necesitarán en un futuro y que desconocen.
  • Educación académica: Es importante escolarizarlos para que puedan tener alguna oportunidad en el futuro.  Lógicamente cuanto mayores son los chicos, más difícil es esta etapa. Pero es indispensable si se quiere llegar al objetivo final que no es otro que conseguir que el chico sobreviva por sus propios medios una vez se reinserte en la sociedad.
Cuando los chicos están ya inmersos en sus Hogares de acogida y están alcanzando los 14 años es importante comenzar a formarlos de acuerdo a sus habilidades para que en unos años puedan desempeñar algún trabajo que le sea remunerado y les permita tener un futuro.

En ese momento coexiste la etapa actual con la siguiente:

Centros de Formación

Los centros de formación deben ser lo más exigentes y realistas posibles dado que de esta etapa dependerá que el chico sea o no, capaz de desenvolverse y ser autosuficiente.  En muchos casos la herramienta será un oficio como jardinero, camarero, carpintero, soldador, … dado que por muchos y variadas causas no tenga la suficiente aptitud como para enfrentarse a un estudio exigente. Pero debe contemplarse así mismo la posibilidad de dar salidas profesionales cualificadas para aquellos que tengan la capacidad de afrontar sus estudios.

Es un hecho que la precariedad laboral viene dada por un exceso de oferta de ciertos oficios y, al mismo tiempo, dichas ofertas suelen ser poco rigurosas, sin contratos de trabajo o muy precarios y de una escasa temporalidad. Es una experiencia demoledora, y no poco frecuente, volver a ver en las calles a chicos que salieron con un oficio pero debido al mercado, se vieron de nuevo abocados a la calle.

Ahí es donde entra la última fase de actuación: 

Bolsas de Trabajo

Para conseguir mantener la viabilidad de los chicos, que con mucho esfuerzo y valentía han conseguido superar todas las etapas para encontrarse inmersos de nuevo en la sociedad, es igual de importante volcar los esfuerzos en generar un departamento enfocado a conseguir puestos de trabajo para estos chicos y, además, darles seguimiento y apoyo al menos durante los primeros años después de su reinserción social.

Juan Daniel, 18

"Yo sabía que en el futuro ya no iba a ser capaz de sobrevivir por mi cuenta. Sabía que necesitaba ayuda y decidí quedarme aquí y obtenerla."
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